30/4/21

Los mundos que vienen

La humanidad se parte en dos. Confiados en la naturaleza por un lado, entregados a la vida que implica muerte, al equilibrio ecológico que incluye gérmenes... por el otro temerosos de todo lo natural dependientes de una industria creciente de esterilización y antídotos, miedo a lo vivo en su esencia, a lo incontrolable e impredecible. La distopía que viene, unos encerrados en la burbuja estéril otros viviendo silvestres. Predicho por cientos de autores y films.

Recordando a mi maestro profundo

"Aprendiendo a confiar en la inteligencia del paciente a un nivel más profundo que el que puede ser alcanzado por el intelecto, quizás podamos evolucionar a una terapia verdaderamente "centrada en el cliente".(By learning to trust the intelligence of the patient at a level deeper than that which can be reached by the intellect, perhaps we can evolve a truly "client centred" therapy.) Mike Boxhall

Al maestro Naranjo

"La neurosis es el precio de tener que domesticar los impulsos." Claudio Naranjo Es interesante, ¿de tener que domesticarlos a nivel de acto? ¿o de tener que ponerlos en lo indeseable, renegar de ellos, y vivir intentando ser "bueno"? Tengo la impresión de que la diferencia entre consciencia y acción de los impulsos es importante, crítica de hecho. En plena consciencia y aceptación de lo que me habita, adquiero libertad para decidir qué de ello satisfago y qué no, en plena aceptación de lo que vive en mí, no estoy obligado a actuarlo para no enfermar. Lo que ocurre frecuentemente es que la educación nos inhibe el derecho de ser lo que somos y nos implanta un modelo y exigencia, y allí se entabla esa lucha inconsciente con nosotros mismos, que a veces es también consciente. Renegamos partes nuestras, las ponemos en otros y vivimos peleando con aspectos de lo humano en el mundo.

Medidas plandémicas...

Un Juicio de Nuremberg para todos los especuladores a nivel mundial. Especuladores con la salud, con el encierro, la privación de libertades. Con la cesantía la angustia y la carencia de los desocupados. Especuladores bancarios y aseguradoras, los comerciantes del miedo. Especuladores mediático manipulando y mintiendo. La gente despierta. Los movimientos sociales en el mundo se replegaron, para volver conscientes de los especuladores que han parasitado para vivir en el lujo imposible y repugnante a costa de toda la humanidad, y del planeta. La gente despierta y ve que no son sólo los políticos, simples títeres de un modelo inhumano del dinero por el dinero.

Insipraciones desde Chomsky

Razones para la Anarquía. Noam Chomsky Fabuloso (comentario del 2015) ¿Razones para la anarquía? Si la mamita de Chile, la Madonna en que gran parte del pueblo depositó sus esperanzas, hoy caída de la fantasía y puesta en su justo lugar de ser humano, nublado, falible y controlada por mociones primarias como la maternidad. Como cualquier mujer, como cualquier ser humano. Si la mamita de Chile en vez de andar jugando a Mami tirando bonos limosna a un pueblo esclavo, creyente de que alguien los va a salvar en algún sentido. Si la mamita de Chile, se hubiera quedado en su lugar en lugar de inflar la fantasía, abriendo espacios para que el pueblo se eduque. Estaríamos mejor encaminados. Educarse no es esperar que las mamitas presidentas y los papitos empresarios se metan la mano al bolsillo para financiar educación. Eso es adoctrinamiento, entrenamiento de obreros esclavos, a los que se les da unos pocos pesos y se los esclaviza con créditos infernales interminables y autoreplicantes. Educarse es caer en cuenta de que eres dueño de tu propio camino y destino. De que somos todos iguales, arrojados al misterio del sentido de la existencia humana. Y que lo que podemos juntos es hacernos la vida más posible unos a otros, respetando que cada uno toma su desafío y no se sienta a esperar que una mamita, un papa sacerdote, un patroncito ni nadie se ocupe de lo suyo. Nadie regala nada. No solo porque no quiera, no te ayuda vivir de limosna.

Plandemia, no, no se trata de tu salud...

De un plumazo llevaron al mundo a usar inservibles objetos en la cara, a encerrarse y anular sus vidas asustados y agradecidos. Bajaron la poderosa industria aeronáutica a un absurdo, borraron la enorme industria gastronómica y turística... El poder demostrado para transformar el mundo es descomunal. Si se tratara de tu salud, habrían reorientado la emergente industria de la comida chatarra, habrían implantado estándares de cultivo, producción y distribución de alimentos sostenible y saludable, habrían transformado la industria automovilística y del transporte a energías limpias y sistemas bien integrados... nuestras ciudades serían espacios orgánicos fluidos y habitables... habrían revertido la industria farmacológica que produce paliativos y no curativos, no abonarían bajo la mesa la enorme industria del comercio sexual y explotación de niñ@s y marginales, el tráfico de órganos desde los pobres a los que pueden pagar el negocio, se habría desmantelado la enorme industria de la guerra, las masacres de los países abusados por el imperio... no serías hoy un conejillo de indias, habrían además trabajado en pro de la humanidad, liberando patentes comerciales.. en fin, tantas y tantas cosas. Si de Salud se tratara, habrían impedido que la lógica comercial imperara por sobre cualquier otra directriz ética y profesional disponible a la sorprendente altura del desarrollo del conocimiento humano. No, no se trata de tu salud. Business, as usual.

Terapia, Emociones y Conflicto

Hay personas que temen ir a terapia porque perciben el contacto con sus emociones y sentimientos como el camino directo al conflicto. Al reconocer su incomodidad, disconformidad y rechazo en el plano del sentir y emocionar, temen las dificultades que esto pueda generarles con otros. Habría que aclarar algo que por obvio con frecuencia pasamos por alto, sentir y actuar, son dos planos distintos. La terapia puede llevarnos a reconocer con mayor claridad lo que nos emociona y lo que sentimos, y desde ahí tenemos la posibilidad de decidir qué hacemos y cómo actuamos en torno a lo que sentimos. No hacer nada también es una opción adulta, responsable, en la medida en que es una opción que tomamos por discernimiento, pero no, evitando sentir lo que nos habita, que es el modo más habitual de negarnos a nosotros mismos y acumular sintomatología, lo negado, lo reprimido, siempre se expresa, muchas veces en el cuerpo, dolores y trastornos. El ser adultos saludables tiene que ver precisamente con una capacidad ampliada de reconocer y aceptar acogiendo todo lo que vive en nosotros, sin distinciones, sin juicio. Y desde ahí, ahora sí desde el juicio personal, tomar los caminos que nos parezca desde nuestro grado de libertad en cada caso. El temido conflicto con los demás, más tiene que ver con la poca consciencia y rechazo por lo que sentimos que con la plena consciencia, que nos permite evaluar el modo preferible de comunicar o manifestar nuestro sentir ante otros. El manifestarnos a partir de lo que sentimos, lo que "hacer" con lo que somos y nos habita, es parte de nuestra libertad, que sólo podemos tomar si asumimos nuestra adultez, que olvidamos. Es una capacidad presente en casi todos, y muy poco usada, la de detenerse conteniendo el sentir, antes de dar un paso de acción. La plena diferencia entre estos dos planos es fundamental en un camino responsable de sí. Como ejemplo, una airada discusión en pareja, relación que es la que habitualmente más nos toca y nos gatilla en nuestras reacciones menos deseables. Recibimos una palabra provocativa, hiriente, nuestr@ compañer@ desdcarga su frustración su ira, lo más probable sin detenerse a pensar qué va a aportar con ése movimiento... Heridos, provocados, gatillados, se estrecha el espacio para no responder del mismo modo, escalando. Es aquí donde el trabajo consciente sobre lo que nos habita hace la diferencia. Podemos optar por la simple descarga rabiosa, desatando una pelea de la que nadie sale ganando, aún cuando haya un "ganador", o, podemos elegir un camino de expresión de cómo nos sentimos que no implique herir, agredir o provocar. Muchos se reirán, parece inalcanzable. Pues bien, simple y fácil no es, pero es lo que dentro de lo que nos hace humanos, lo que puede hacer la diferencia. Descargar la ira sin más, involucra como bien sabemos, un cierto placer, decimos "darse el gusto".. un gusto breve que inevitablemente conducirá a algo amargo... El detenerse, evaluar y elegir mejor nuestra forma de expresión, no sólo nos quita ese placer de descargar sin más, es a la vez doloroso, retener sin actuar la ira es un movimiento que implica cierto grado de dolor, sumado al dolor que implica la renuncia a decir la última palabra, no quedarse callado, al orgullo. Es el camino de crecimiento, dentro de lo libre que podemos ser, esta es una opción importante.

Múltiples semillas... lo que viene..

El mundo está cambiando. No se ve si te dejas informar/adoctrinar por los medios masivos. Es un corte de la realidad. dirigido a y por los intereses de grupos e individuos interesados en concentrar poder en sus muy pocas manos, sobre una masa enorme de gente. Desde ahí vives el terror por el futuro y la angustia. Pero hay otras gentes, libertarias, mas, o menos logradas en ello, en camino y en búsqueda, pero también en logro. La Anarquía profunda y respetuosa, amorosa, en la responsabilidad total de sí mismo y el respeto por lo propio del otro. En la disposición al encuentro y al intercambio. El mundo de esas gentes está constituido por millones de pequeñas perlas en el mundo, iniciativas de energía alternativa y libre, Ecoaldeas, Permacultores, pueblos organizados en forma libre y autónoma, Industria de alta tecnología basada en enraizamiento en la tierra y comunidades pequeñas. Esa gente no se ve mucho, porque no se interesan por aglutinar poder sobre nadie más, se interesan por organizarse para vivir dentro de su comunidad. Los que hacen ruido, caen estrepitosamente y por eso gritan. El mundo vive y como todo ser vivo, hay partes en descomposición, que pasan a formar parte del sustrato de lo nuevo, del brote, de lo vivo. Buen día vecinos.

Verdades y Vacunas.. comunidad y convivencia...

(comentario a nota https://www.apsan.cl/post/inmunidad-como-defensa-defensa-frente-a-la-inmunidad ) La Razón es sólo un recubrimiento sobreelaborado que utilizamos para dar legitimidad a nuestras posiciones pasionales en la vida. La pasión nos orienta y nos pone en una dirección, la razón ordena y da una forma justificable a nuestros movimientos y convicciones que no tienen otro fundamento. Somos seres fundamentalmente pasionales, por eso es que la uniformidad de pensamiento que se requiere para algunos intentos de organizarnos en masa, no tienen otro destino que el autoritarismo. El único espacio posible de convivencia legítima es el que da lugar y espacio a todas las singulares formas de ver y de vivir el mundo, con la salvedad quizá, de poner como base condicional, que esa forma de ver y de vivir el mundo acepte otras formas de ver y de vivir el mundo. Es lo que está en juego, una vez más, en la humanidad, esto es algo no superado a pesar de las apariencias de las llamadas democracias modernas, que hoy se revelan como formas disimuladas de ejercicio del poder feudal del más fuerte, con una elite de servidores administrando la fuerza de ese poder sobre las masas de siervos. En torno a las estrechas y parciales afirmaciones del autor estaba pensando en la profunda división que se está creando en torno a contagio, medidas preventivas e inmunizaciones. Son 3 ejes ante los cuales hay posiciones diversas, y no hablo de antojadizas, sino de basadas en información aportada por instituciones prestigiadas en salud, por publicaciones científicas de revistas de alto nivel, por charlas y videos producidos desde el conocimiento o la experiencia personal de personas que están en el área de la salud y la trinchera de la emergencia. Como un ejemplo, bastaría con leer los papers aportados por el MINSAL acerca de los experimentos pro vacuna existentes para tener serias dudas de si es razonable vacunarse con los inquietantes riesgos asociados, descritos en la información publicada por el mismo MINSAL, con la baja inmunogénesis asegurada en el tiempo, o, correr el riesgo de contraer la enfermedad con su rango de posibilidades. Cada uno debiera ser libre de tomar esa opción. Es delicada la línea en que la vacunación obligatoria hace brotar el fascismo ya no tan oculto en las fuerzas de lo humano. Habiendo científicos que discuten la validez de las vacunas, por ejemplo, con datos de los mismos laboratorios fabricantes y publicaciones científicas de respaldo, como hay otros que aseguran que las vacunas son adecuadas, lo mismo en torno a uso de mascarillas o eficacia de las cuarentenas. ¿Con qué derecho unos podemos imponernos a otros las costumbres prescritas desde uno u otro punto de vista? Es un punto de quiebre de convivencia muy crítico. ¿Porqué alguien que confía en las vacunas tendría que dejar de usarla si siente amparo y seguridad en ello? ¿Porqué alguien que se siente seguro confinado y usando mascarilla tendría que dejar de hacerlo? ¿Porqué alguien que tiene convicción de que los graves riesgos a mediano y largo plazo para su salud que implican las vacunas son enormes, y asume que es menor el riesgo de tener la enfermedad, tendría que usarla porque se lo piden? ¿porqué alguien que no teme las consecuencias de enfermar, y asume la posibilidad de morir, tiene que confinarse y enmascarillarse? Hay investigaciones con resultados muy variados en torno a todos estos ejes. ¿Qué derecho tienen de imponerse unos sobre otros? Omnipotente es creerse libre de enfermar y morir, como lo es creer que conocemos todas las variables y podemos controlar la dinámica de una pandemia con cualquier trozo de tela en la cara y regulando el contacto por mandato autoritario. Ni la mascarilla detiene realmente un virus, ni la gente deja de escaparse bajo cuerda. Las preguntas disidentes no son sólo capricho de unos pocos, no son pocos los médicos, profesionales y abogados llevando causas legales en torno a estas polémicas, en países como Alemania y Holanda. Está en juego el respeto de todos por todos. Está en juego ver qué hacemos con la tentación fascista de imponer y descalificar lo que no nos parece. Es un riesgo acuciante y ya peligroso, presente en todos y cada uno, en cada posición y persona en medio de todo esto. La ciencia como religión es peligrosa. Es un campo de conocimiento donde la polémica y el disenso es lo que construye, en medio de grandes errores a lo largo de la historia. Nada es absoluto, salvo la pelotudez fascista que nos habita en el miedo. El modo antojadizo y forzado de usar conceptos Kleinianos al servicio de un dogma, es un ejemplo de ese riesgo. Ni la Klein era tan estrecha como sus sacristanes.. La omnipotencia suele ser el argumento de lo omnipotente. Los modelos en circuito cerrado en psicoanálisis han sido un riesgo, que inquieta en tiempos que el campo social hierve y a muchos les está asomando el bigotito. El psicoanálisis como religión, terrorífico el paso por divanes capitaneados por la falta de amplitud, cuánto nos queda.

28/2/21

La Ciencia

"La" Ciencia como tal no existe, sino un abanico de prácticas e intereses que agrupamos bajo el término.La ciencia es una gran ilusión, y tiene un lugar social desmesurado, y, religioso. Basta con que se diga que algo es "científico" para que mágicamente se le otorgue credibilidad total. Los que hemos trabajado en ámbitos científicos bien sabemos que los que se llevan los fondos investigativos lo hacen más por razones del estilo de la lealtad masónica que por la fuerza y la novedad de su línea investigativa. Por otra parte sabemos de sobra y también que con las herramientas estadísticas podemos demostrar cualquier cosa. Es más religión que ciencia lo que hoy conocemos como tal, determinado por intereses comerciales principalmente. Recordemos para muestra dos botones, la campaña contra la lactancia natural por científicas razones que llevó a la entrada de la leche en polvo para lactantes en los sesentas, o la validación científica de la Talidomida, o la epidemia de narcolepsia provocada por la vacuna para la meningitis en países del norte de Europa.Todo muy científicamente aprobado.

Acerca de Sanar la Relación con Padre y Madre

Hoy en día una multiplicidad de enfoques terapéuticos y espirituales insisten mucho en esto de la necesidad de honrar, perdonar, respetar, etc... madre y padre, para poder avanzar en el propio camino de adultez y madurez también en lo espiritual. Desde mi punto de vista no se equivocan, la integración de los progenitores desde la aceptación radical más allá de lo que hayan sido las circunstancias de la crianza es un paso evolutivo crítico en la integración personal y una posición en el mundo que no sea determinada por el paro bajo un techo religioso protector en lo ilusorio y limitante a la vez, la integración que permita el paso a la primera línea, en la proa al encuentro de lo que va viniendo. Sin embargo el modo intelectualizado y tecnificado desde el cual muchas de estas tradiciones han degenerado a trabajar, produce hordas de psicopapagayos que repiten las mismas cantinelas dando igualmente tumbos por la vida. La aceptación de los progenitores, la necesaria integración no llega por el blableo, es un proceso madurativo que tiene una serie de condiciones necesarias y pasos ineludibles... Así como la dentición definitiva no ocurre por hablarle a la mandíbula, o cantarle de rodillas. El trabajo del camino madurativo para no ser técnico exige el contacto lúcido valiente y profundo con la propia sombra, hasta el fondo de la caverna. Dentro de ello el paso inevitable por los dolores que experimentamos sin tener plena consciencia en manos de nuestros necesariamente imperfectos importadores al mundo, los progenitores. El paso por el dolor es una experiencia que tiene ritmo propio y no obedece a planificación alguna, es por esto que las prácticas terapéuticas o espirituales que siguen una fórmula no pueden abarcarlo. La experiencia subjetiva a nadie más que al propio sujeto pertenece y habita. En la primera etapa el paso por el dolor nos pone de víctimas, necesariamente, y es ahí donde con facilidad nos quedamos atascados en una cultura que gratifica esa posición, es más fácil buscar la compasión por haber sido víctima de desaciertos de los cuidadores (lo que nos estaciona en la queja y nos deja pasivos) que, luego de asumir la experiencia dolorosa desde la vivencia misma, dar el paso de tomar las riendas y asumir el protagonismo de la propia senda existencial. Con independencia de lo que hayamos sufrido, hoy estamos donde estamos con la posibilidad de tomar el camino por delante. Es un cambio en la posición frente al mundo, liberadora por cierto, dejamos de esperar que otro haga algo, o de sentir que el mundo nos debe algo, comenzamos a agradecer naturalmente porque cada día nos asombra estar vivos y desde ahí nos lanzamos a surfear la ola del existir, en primera línea.

A mis hermanos Psi

Queridos hermanos, Marx. Agradezco la conformación de esta cofradía de selectos analistas, y un antianalista sinclubista retirado, en este ...